jueves, 7 de junio de 2007

LECCIÓN 1. SINCERIDAD

Aunque parezca paradójico no quiero hacer una entrada de blog para criticar a un hombre sino para poner las cosas en su sitio. No creo que sea lógico hablar de problema de las mujeres cuando una de ellas asegura que un examen le ha salido mal y después su nota no refleja lo que esta, en un principio pensaba. Creo que es un tema "paritario". De hecho, creo que si cada uno va a la suya(que es lo que deberíamos hacer), responde al examen, se preocupa de sí mismo y de sus resultados y punto. Cierto es que, a veces, puede molestar el pesimismo. Pero, ¿por qué querido CHICO entras a valorar lo que te dicen los demás? ¿Quizás te ha molestado que una mujer haya sacado mejor nota que tú?
Tranquilo, son chorradas.

viernes, 1 de junio de 2007

"Me ha salido fatal" y otras mentiras de la Uni

Llega junio, época de sol, época de exámenes. Es muy triste que normalmente haya que asociar el buen tiempo con hincar los codos en una biblioteca infecta, pero mira... así está el mundo. Siempre que llegamos a estas entrañables fechas, me viene a la mente frases que siempre amigas y compañeras de clase han pronunciado nerviosas en la previa o en el "post-partido" de algún examen.
- "No he estudiado nada": como Elvis, un clásico entre los clásicos. Es la típica frase que tu compañera bajita y pizpireta te dice, con mirada de cordero degollado, justo antes de entrar en el aula. Y aunque sabes que te la está clavando, aunque SABES que ha pasado sus últimos siete días recluida en el rincón más oscuro de la biblioteca... te lo tragas. Y la animas, le das un par de consejos y le tranquilizas diciéndole que todo saldrá bien. Lo que precisamente lo que ella quiería oír. Mi pregunta es: ¿por qué lo hacen?
- "Buf, iba tan mal de tiempo que he descartado un montón": lo que significa que, en lugar de memorizar palabra por palabra la definición de reflexividad y su impacto en la sociología del siglo XX, ha decidido aprenderse los autores sólo por su apelliDo, sin memorizar también su nombre de pila. Es lo que tiene eso de "montón": al final, las cantidades, las cosas, TODO, es relativo.
- "Oye, ¿me dejas mirar tus apuntes? Es que los míos están fatal": espectacular la fiebre "completista" de algunas universitarias. Esto, en realidad, es el equivalente al "hazte con todos" de los Pokémon: aunque la chica en cuestión tenga los apuntes más chulos del mundo, redactados a mano o a ordenador, con marcas de colores, letras fluorescentes y multicoloradas... nunca es suficiente, y debe asegurarse de que no hay NADIE que tenga unos apuntes más molones que ella.

- "Buf... que mal me ha salido... SEGURO QUE ME SUSPENDEN...": la puntilla definitiva, la frase apocalíptica, las palabras que causan que mi cerebro sufra un colapso y mis oídos sangren de indignación. Normalmente, esta frase la dice siempre una chica que, cómo no, se ha quedado hasta el final del examen escribiendo... y reescribiendo... y repasando las tildes... y volviendo a escribir. Al final, corre nerviosa hacia el examinador, le entrega el papel sin mirarle a los ojos, agarra su bolso y se marcha del aula, con una mirada de preocupación que cambia a medida que se libera de la tensión del momento. La chica SABE que lo ha clavado, que lo ha puesto todo, hasta el nombre de la madre del historiador que descubrió los fósiles prehistóricos en Tombuctú. Pero nada de eso importa: siempre sale a relucir esa necesidad de apoyo y comprensión, de "pobrecita que cree que ha suspendido", de "no te preocupes que seguro que apruebas". Claro que va a aprobar: de hecho casi siempre se cumple la Regla del 3. Me explico: si en algún momento una tía se atreve a pronosticar una nota ("seguro que me pone un 5 sólo, me ha salido FATAL"), coge ese número y súmale 3 puntos para obtener la nota final COMO MÍNIMO. Nunca falla.
Me dejo otras muchas en el tintero. ¿Alguna otra frase que deba añadir?

miércoles, 30 de mayo de 2007

"Rajes" entre "ellas"

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Más allá de valorar lo acertado o no de este refrán (corren rumores de que fue una mujer la que lo creó), podría decirse que, por su parte, la mujer es el único animal capaz de lanzar esa piedra contra otros de su mismo género.

Me explico. Tengo una amiga, rubia para más señas, que el otro día me dio la clave para entender este extraño comportamiento. Íbamos los dos el sábado pasado por un céntrico multiespacio comercial de nombre marino cuando, de pronto, pasó por mi izquierda una mujer esbelta, final, elegante y pechugona. Lo que en castizo se denomina "un pibón". No obstante, disimulé bien... aunque a mi amiga no la pude engañar. Pocos pasos después, empezó el intercambio:

- ¿Qué, te has quedado embobado con esa tía, no?

- Mujer, estaba muy bien, y uno no es de piedra.

- Pues vestía fatal, iba arrastrando los pantalones, cómo se nota que es una de esas con dinero pero sin gusto, y bla bla...

La conversación tomó derroteros irreproducibles, pero me quedé con la copla. Por definición, una mujer no puede soportar que otra mujer genere más atención que ella. No hablamos de tu novia, sino de cualquier mujer en general: a todas se les tuerce el gesto cuando dices lo simpática que es fulana, lo maja que es mengana o lo buena que está Tatiana. Les puede, no pueden remediarlo.

Y atacan. Indiscriminadamente, a saco. El pelo, la ropa, los zapatos, el maquillaje, el carácter, la inteligencia, la personalidad, los antecedentes, los rumores... todo es susceptible de ser criticado, apaleado y vapuleado en esa chica en cuestión. Cuando a lo mejor, sólo a lo mejor, te has limitado a pedirle la hora.

¿Porqué ocurre esto? Siento que mi limitada inteligencia no podrá comprender qué extraño gusto encuentran las mujeres en "rajar" de otras mujeres, casi siempre sin justificación. Y quizás, directamente, están para que las encierren. Porque yo siempre he tenido la teoría de que los tíos "molamos más" porque si tenemos algún problema con otro tío nos lo decimos a la cara, nos damos un par de ostias y casi siempre acabamos tomando unas cañas juntos. El caso femenino es distinto: ahí entra en acción la sutileza del "raje", el arte de la puñalada trapera y ese toque femenino que hace que, incluso cuando te critican, les tengas que dar las gracias por lo bien que huelen sus desplantes y lo bien que suenan sus insultos.

sábado, 19 de mayo de 2007

El sexo en/de la blogosfera

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jueves, 17 de mayo de 2007

SOY FLOR DE MAYO

Por llamarme Natalia durante mucho tiempo bromearon y me apodaron" nata", "nata con fresas" pero gracias querido compañero en llamarme flor de mayo, gracias, muchas gracias.
Se acercan las elecciones autonómicas y en el trabajo todo anda un poco revuelto. Uno porque dice que no sabe a quién votar, el otro que explica lo mal que lo ha hecho el PP y que necesitamos un cambio, el compañero que le intenta convencer para que siga votando al partido que está en el poder. Vamos que una acaba con la cabeza como un bombo y, entre esas mini-discusiones ha llegado la gran frase del día, no revelaré el pecador(ha sido hombre en este caso) pero le decía a su amigo:"¿Qué vas a votar a la izquierda, para qué? Que son pobres y nunca nos harán ricos..."Y el otro asentía, callado (pobre hijo mío). A lo que le he dicho que le dejara al pobre muchacho tener o generar su propia opinión y me ha contestado el pecador "oye, yo soy un tío muy liberal y tolerante". "¿Tolerante dices?"- le he preguntado. Él me ha dejado sin palabras con un "liberal y tolerante pero que juega al golf".
Qué gracia me hace esto de que la gente se las vaya dando de tolerante cuando sólo emite discursos unidireccionales. Si existe la opinión pública será por algo pequeño jugador, pequeño pecador. Era un hombre.