domingo, 10 de junio de 2007

Contra el retorno del "cerrojazo"

Pongamos que voy a ignorar que mi compañera, tan remilgada y remirada, puritana y angelical,
ha entrado en un blog porno por el mero interés de documentarse. El fín puede ser "profesional", pero mi cargador sólo precisa de la primera parte de la frase ("ha entrado en un blog porno") para tener munición de sobra para el resto del artículo.

Pongamos que, hipotéticamente, confieso ser conocedor del mundillo del porno... por el mero interés de documentarme. Pongamos que sé porqué a Peter North le llaman "el bombero"; que considere que "El Perfume de Mathilde" es un clásico del cine francés (poco importa el género al que pertenece); que piense que Jenna Jameson, Brianna Banks y el resto de rubias siliconadas están sobrevaloradas; y que me enorgullezca de que nuestro patrio Nacho Vidal haya compartido más de una y de dos aventuras peliculeras con el grandiosos (en muchos sentidos) Rocco Siffredi.

Porque todo eso pasa a ser parte de la cultura general, de las "preguntas de trivial", desde el momento en que el cine porno pasó a ser considerado "mainstream". Todo empezó con el VHS (de hecho, se sabe que el porno fue lo que decantó la balanza a favor de este y en detrimento del Betamax en la "guerra de formatos domésticos" de los años 80), y luego fue poco a poco evolucionando. Vinieron los "sex shop", las salas X, las revistas para adultos... y finalmente, Internet. Mucho podrá criticarse a la Red de Redes, pero lo cierto es que gracias a ella se ha llegado a una democratización del porno, que por fín se ha vuelto accesible a todo aquel que lo busque con curiosidad. Igual que, de pequeños, alucinábamos con la cinta de vídeo roñosa que un colega nos había dejado para hacer realidad nuestras fantasías onanistas más escabrosas y pre-adolescentes, Internet ha significado simplemente el siguiente paso, la evolución lógica.

Pongamos que decido no criticar los argumentos, ligeros y sin peso, de mi compañera para criticar el porno en la Red. Porque hay una cosa que se llama "Seguridad", que se configura desde el navegador y que permite a los padres restringir el acceso, contraseña mediante, a todos los sitios clasificados "para adultos". Eso desmonta todas sus teorías, pero en fín... pongamos que olvido comentarlo.

Pongamos también que decido obviar esa corriente cada vez más extendida entre la juventud femenina española que pretende aprovecharse del panorama actual, cada vez más inmerso en la carroña y porquería más inmunda. Muchas veces he escuchado en estos últimos años a chicas de 10 o 12 años cuya única aspiración es "ser famosa y casarme con algún hombre rico"; un par de años después, el objetivo de estas seguidoras de la "doctrina Preysler" oscila entre ser "cómo Nuria Bermudez" y trajinarse al futbolista de moda (como ya hemos podido observar anteriormente). Por supuesto, como nos enseñan en los cuentos con moraleja, aquella chica que mucho lo desea y pone todo su empeño en conseguirlo (rodillas destrozadas y limpieza de sables mediante), al final acaban consiguiéndolo. Son las "Juanis" del mundo moderno, y a estas sí que no hay quien les tosa.

Pongamos que enmarco toda esta reflexión en la enorme injusticia que existe entre hombres y mujeres en estos quehaceres. Como bien sabe todo el mundo, a día de hoy el hombre propone (quiere "tema", pero no lo consigue casi nunca), y la mujer dispone (basta con que se le antoje cualquier "yogurín" macizo para, por A o por B, llevárselo para casa fresquito cual trucha de supermercado). Y cualquiera que lea esto sabe que no estoy siendo sexista: me guste o no, nos guste o no, es la pura verdad.

Y pongamos, por último, que decido corregir y aumentar la incorrección de esta entrada (que me huelo me va a costar multitud de críticas) a nuestro magnífico blog poniendo la dirección del blog que mi compañera no quiso compartir con nosotros . Y no entiendo el porqué: Paco Gisbert es un crítico cinematográfico ampliamente respetado y admirado por todo el mundo, no solo por ámbitos "pajilleros".

Ojalá, querida compañera, entiendas mi postura contraria al "cerrojazo" en temas de sexo. Aunque debo confesarte que, después de verte el otro día en persona y constatar que podrías "engatusar" al más pintado, yo tampoco entiendo la tuya, hija mía...

1 comentario:

Campos dijo...

Entiendo que después de haber estado tan documentado y haber pasado ratos tan buenos entre los profesionales del sexo, quieras que el mundo entero salte bailando y cantando en corro, cogidos de la mano alrededor de www.redtube.com. También entiendo que no compartas la opinion de la CHICA, ya que a pocos padres les funciona el "si no lo ve, no hay problema". Pero lo que no entiendo, es porque no te encaja su opinión más cercana a unas enaguas que a un tanga, conque su fisico pueda engatusar a cualquiera. A mi me engatusó y no creo que tenga que ser asi...