Bueno, como podréis ver, efectivamente, las entradas de mi compañera el pasado domingo fueron flor de un día. Acabo de hablar con ella por Messenger, y me dice que está muy ocupada, y tal... La misma cantinela de siempre, vamos: estas niñas tienen unas cosas más raras.
El otro día, sin ir más lejos, pude comprobar "in situ" lo bien organizadas que están las mujeres del siglo XXI, cual comando norteamericano de película hollywoodiense. Ciudad Deportiva del Valencia CF, Paterna, una del mediodía. Un grupo de periodistas se apoya en uno de los todoterrenos que abundan como setas en el aparcamiento de ese lugar. Observan algo. Cuatro mujeres, cuya edad oscila entre los 18 y los 25 años. Las cuatro están reunidas, debaten algo, chismorrean, se ríen. De ellas sobresalen dos por sus perfectas formas, culos redondeados y ropa provocativa: las otras dos visten horrible y se ven sobradas de kilos. Me fijo en particular en una de las guapas, una rubita de ojos azules vestida con un pantalón blanco que no hace más que realzar su precioso trasero. El grupo de periodistas se queda extrañado ante tanta escuchita y tanto chisme apenas a unos metros de su posición.
Entonces, comienza la operación "acoso y derribo". Sale de las instalaciones del club un jugador del Valencia que no vamos a nombrar. Su espectacular deportivo de color negro le espera, a apenas unos metros de la puerta. Al llegar a él, atiende a una docena de seguidores que le piden fotos y autógrafos. Mientras esto pasa, el grupo de chicas se pone manos a la obra. La más... "rechoncha" se acerca confiada al jugador. Le pide dos besos, y mientras el futbolista accede, le pasa un pequeño papel blanco mientras le susurra: "Es el teléfono de la de blanco". El jugador, en un primer momento impactado ante tanta "jeta", asiente con la cabeza, y se esconde el papel en el bolsillo. Los periodistas alucinan. El grupo de "niñas" se ríe. "La de blanco" se relame.
El jugador entra en el coche mientras los periodistas comentan la jugada. Se sienta, se saca el papel... y lo memoriza en su móvil. Los periodistas alucinan el doble. Arranca, y el coche sale escopetado hacia la salida del aparcamiento. Allí, el grupo de chicas se ha dividido... dejando, en el lado del conductor, a la rubia de vaqueros blancos en solitario, mientras las otras tres aguardan expectantes desde el otro lado de la calzada. El coche frena su marcha ligeramente mientras la rubia nota la mirada inquisitiva del jugador... que, tras "repasar la mercancía" con la mirada, le hace el gesto universal: "Luego te llamo".
Los periodistas alucinan el triple. La rubia sonríe y se enrojece, ante la posibilidad de una cita con una estrella del fútbol. Las amigas se le acercan, y comentan el resultado de la operación. Y yo me meto en mi rincón, indignado ante lo injusto que es el mundo con las personas normales... me corrijo, con los hombres normales como un servidor. Qué asco... y qué ligeras de cascos que eran esos cuatro especímenes femeninos. Con razón tienen todas mala fama...
jueves, 17 de mayo de 2007
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