Mis datos personales son irrelevantes. Mi edad, profesión, aficiones, inquietudes... no os deben importar demasiado: soy un hombre, y con eso basta.
Efectivamente, soy un tío, y esa es mi única credencial para escribir estas líneas. Hace unos días, un amigo mío me propuso participar en un blog colectivo, donde podría dar rienda suelta a mi creatividad y a mi verborrea ácida e irreverente.
Lo que no me dijo fue que tendría una compañera en este trabajo. Mal empezamos...
Así pues, sed todos bienvenidos a esta ventana al apasionante mundo de las mujeres. Mi sabiduría es limitada, no así mi mala uva, por lo que en próximas actualizaciones iré diseccionando, poco a poco y disfrutando del viaje, el misterioso y desconocido universo femenino. Mucho de lo que vaís a leer aquí responde a topicazos y lugares comunes, cierto. Pero para algo soy un hombre: para mí, el camino más corto de A a B es la línea recta, por lo que muchas de las cosas que diga las habreís oído en algún otro sítio. Total, si los autores de éxito plagian descaradamente... ¿porqué no lo voy a hacer yo?
Además, tened en cuenta que me debo esforzar el doble, porque si os teneís que entretener con lo que mi compañera va a escribir... lo lleváis claro.
¡Bienvenidos!

No hay comentarios:
Publicar un comentario